Multan con 15.000 euros a un bar tras 30 denuncias

Las sanciones a bares por incumplir el horario marcado en la nueva ley de bares empiezan a reflejar la realidad nocturna de Zaragoza, llena de incumplimientos. Hoy mismo, el Consejo de Gerencia de Urbanismo impone 15.000 euros de multa y una clausura de tres meses para un local situado en la calle Predicadores, denominado Beat Parade, que acumula 30 denuncias en lo que va de año por incumplimiento de horarios.

Desde la Concejalía de Urbanismo precisan que éste no es el primer cierre que se impone al establecimiento, ya que funciona gracias a una sentencia judicial que ha obligado a suspender otra clausura decretado por hechos similares. Sin embargo, subrayaron que ahora se ha optado por sancionar de manera contundente, situando el castigo en la mitad superior prevista por la ley, entre los 601 euros y los 30.000.

Al parecer, el establecimiento funciona con una licencia de disco-pub que le permite estar abierto hasta las cinco de la madrugada como máximo, cuando en realidad ha ganado reputación entre los amantes de la fiesta por ser uno de los after-hours más populares de la capital.

Este tipo de locales abren casi cuando cierran el resto de locales y se mantienen activos hasta primera hora de la mañana, algo que ni siquiera está contemplado por la nueva ley, puesto que fija el fin de la actividad a las siete de la mañana en cafés-teatro y discotecas.

Tras conocer esta medida, el presidente de la Asociación de Discobares, Valeriano Cuenca, afirmó que estas medidas son «lo único que va a arreglar el sector» y pidió mano dura para que se castigue a los que no cumplen. En su opinión, se trata de empresarios que han decidido aprovechar la lentitud de la justicia para «exprimir» sus negocios antes de un cierre definitivo.

Además, criticó a la DGA por ampliar el horario de cafeterías y restaurantes hasta las 2.30 horas, con lo que los discobares tienen que hacer frente a una competencia mayor y sin especializar en su tradicional tramo horario.

El debate de los horarios

Control municipal: Desde enero, los ayuntamientos se hacen cargo de controlar las horas de apertura y cierre, pudiendo establecer excepciones en fechas señaladas.

Menos flexibilidad: La normativa retrasa el momento del cierre, pero se exige a cambio un cumplimiento a rajatabla.

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