Accidente de trabajo por trauma sonoro sufrido por una violinista de la Orquesta Ciudad de Granada

Al juicio ha asistido el coordinador del Área de Trabajo de Orquestas Sinfónicas de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, Antonio Muñoz Lobatón, como representante del sindicato que ejerce la defensa de la trabajadora, que ha mostrado todo el apoyo de CCOO a la afectada y a todos los músicos de la Orquesta Ciudad de Granada.

Tal y como ha comentado Antonio Muñoz, al término del juicio que ha quedado visto para sentencia, como el informe de la Inspección de Trabajo de Granada -emitido el 28 de junio de 2011- señala, este accidente de trabajo se produce en el marco de una empresa que no tenía constituido el Comité de Seguridad y Salud, no había realizado una evaluación de riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores y por tanto carecía de unas mediciones de ruido de coro y orquesta, previas al diseño de espacios en los que debía de estar el coro con respecto a la orquesta para que el sonido de las sopranos no dañara a los músicos situados en la última fila, como fue el caso de esta violinista.

En su opinión, "no podemos entender cómo una empresa que se nutre de fondos públicos, no tuviera ni siquiera constituido el Comité de Seguridad y Salud, ni hecha la preceptiva evaluación de riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores".

Por este motivo, el representante de CCOO ha explicado que al no tener hechas las mediciones del sonido de coro y orquesta, el accidente era absolutamente previsible. Para el sindicalista, "afortunadamente solo hubo una accidentada, pero es lamentable que haya tenido que quedarse sin poder tocar una violinista, para que obligada por la Inspección de Trabajo, la Orquesta Ciudad de Granada haya tenido que tomar medidas".

La misma Inspectora de Trabajo que informa "… sobre actuaciones realizadas con posterioridad a la investigación del accidente de trabajo sufrido el pasado 8/5/2009 por la trabajadora…" señala los preceptos infringidos en este caso: "Artículos 4 y 19.1 del Estatuto de los Trabajadores… y Artículos 14, 15, 16, 38 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales"

En el juicio celebrado esta mañana, los servicios jurídicos de CCOO han aportado los documentos que prueban que efectivamente el accidente se produjo en tiempo y lugar de trabajo, mediante documentos firmados por los compañeros testigos en el momento del accidente, entre los que se encuentra la compañera de atril que tuvo que inclinarse hacia delante rápidamente ante el impacto de la voz de la soprano y que ratifica las circunstancias que produjeron el accidente.

En este sentido, sobre la resolución judicial Muñoz ha asegurado que "con el máximo respeto que le tenemos a los Tribunales de Justicia esperamos una sentencia favorable para la trabajadora, en concordancia con lo dictaminado por la Inspección de Trabajo de Granada, tras su investigación de los hechos".

El accidente laboral denunciado personalmente por la trabajadora -con el asesoramiento de CCOO- ante la Inspección de Trabajo tuvo lugar en la mañana del 8 de mayo de 2009, cuando se realizaba en el Palacio de Congresos de Granada el ensayo general de La infancia de Cristo, de Héctor Berlioz, que se estrenaba esa misma tarde en ese mismo lugar. El Coro se situaba detrás de la sección de violines donde se encontraba la trabajadora. La partitura de los cantantes del coro, estaban justo detrás de su cabeza.

En la segunda parte del ensayo general, al cantar las sopranos del coro tan cerca, sintió un fuerte dolor en los oídos y no pudo seguir tocando. En el descanso se dirigió al Director del Coro, le comunicó lo ocurrido y le pidió una mayor distancia con respecto a la zona donde se encontraba el coro. El director del Coro no accedió a su petición.

Los ensayos previos, que se habían realizado en el Teatro Tamayo, habían transcurrido con normalidad. El Coro se situaba entonces en otro lugar más alejado y detrás de la sección de vientos.

La Gerencia de la Orquesta que no reconoció este accidente de trabajo en su momento, lo hizo finalmente 12 meses después, tras la intervención de la Inspección de Trabajo. La Mutua Universal y el INSS, sin embargo, siguen sin admitirlo aún y la violinista se vio forzada a demandarlas ante los Tribunales de Justicia.